martes, 11 de noviembre de 2014

Fragmento de algún escrito perdido.

11 de julio de 2013. 18:00.


[…] “Y no fue hasta el momento en el que vio a su madre al borde del llanto cuando comprendió que tenía que cambiar. Pero el cambio ya llevaba gestándose mucho tiempo. No necesitaba ser diferente a la niña que había sido antes, porque ya lo era. Lo único que tenía que hacer era exteriorizar lo mejor de sí misma. Debía mostrarse tal como era, simplemente.”
[…]
"Se notaba distinta, se sentía como si pudiera hacer cualquier cosa, como si pudiera enfrentarse al mayor de todos los obstáculos y vencerlo sin problemas. Por primera vez, se sentía bien consigo misma. Y no podía evitar pensar que la culpable de aquello tenía nombre, apellidos, una mirada hipnótica y una sonrisa preciosa." […]

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